Contents of: Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12 [Magazine]

 
Page 1 of 1. Results: 10. Sorted

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. INDICE

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. PORTADA

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. Pages 5-35

V, que dudaba de Ia existencia del embarazo de M, condicionó su consentimiento a Ia realidad de Ia existencia del embarazo de su futura esposa. En esta circunstancia se celebró el matrimonio, el día diecisiete de agosto de mil novecientos setenta y uno. 2.—La esposa, que ciertamente no estaba encinta, cuando contrajo matrimonio, dio a luz un hijo, el día catorce de junio de mil novecientos setenta y dos y posteriormente tuvo una niña, el día seis de noviembre de mil novecientos setenta y cuatro. La vida conyugal nunca fue pacífica. El esposo se separó de Ia esposa, al comprobar Ia ausencia del embarazo; más tarde volvieron a unirse hasta que tuvo lugar Ia separación definitiva. En Ia actualidad M vive maritalmente con otro hombre. El dubio de estas causas quedó redactado en los términos siguientes: «Si consta de Ia nulidad de este matrimonio, por a causa de condición puesta y no cumplida, por parte del esposo; y si no constare de Ia nulidad de este matrimonio, si procede Ia separación conyugal perpetua, a favor de don V, por causa de adulterio, cometido por su esposa, doña M».

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. Pages 37-65

El 4 de diciembre de 1975 el esposo soh'cita del Tribunal reposición del Decreto que no admitía Ia nulidad. Para el caso de no ser admitida Ia reposición, se apela a Tribunal superior. Pide así mismo que se suspenda Ia contestación a Ia acción de separación presentada como reconvención por el mismo marido como igualmente el acto de formulación de Dubio en las causas principal y reconvencional de separación. El 10 de diciembre de 1975, al acto de litiscontestación y de formulación del Dubio, no comparece el esposo demanaado-reconviniente. El Tribunal procede a fijar Ia fórmula de Dudas para Ia tramitación de Ia causa de separación promovida por Ia esposa; no se celebra Ia contestación a Ia demanda de separación formulada en reconvención por el marido; se remite al Colegio Ia decisión sobre Ia reposición del Decreto de 14 de noviembre de 1975 que rechazaba Ia petición de nulidad formulada en reconvención por el marido. El 19 de diciembre de 1975, el Colegio dispone: no reponer el Decreto de 14 de noviembre de 1975, rechazando por tanto Ia demanda de nulidad promovida como reconvención; tener por interpuesta Ia apelación formulada por el marido; suspender Ia tramitación de Ia causa de separación introducida por el marido, de modo subsidiario, por reconvención; tramitar por separado, a tenor del can. 1.630, Ia acción convencional de separación cuyo período probatorio es abierto. El 23 de enero de 1976 el marido promueve cuestión de atentado contra el Tribunal de Madrid por cuanto, estando pendiente una apelación, había procedido a realizar actos procesales, concretamente Ia apertura del período probatorio en Ia causa de separación promovida principalmente; así mismo, presenta tacha del Tribunal en cuestión para resolver del atentado; pide que dicha cuestión se acumule con Ia apelación contra el Decreto de 14 de noviembre de 1975 y que se suspenda Ia tramitación de Ia causa de separación promovida por Ia esposa. El marido prosigue Ia apelación ante N. Tribunal el 3 de febrero de 1976.

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. Pages 67-89

«Vengo tratando a Ia señora M desde 1963 que sufrió un brote de esquizofrenia (hay antecedentes familiares en este sentido y en el de maníaco-depresivos). Se Ie trató con neurolépticos y electroschoks mejorando Ia Paciente, si bien quedó con un estado defectual. Últimamente Ia enferma ha empezado a beber, por Io que ingresó en clínica. Durante su estancia hizo un estado de inhibición que se trató con Nevane» (fol. 10). Como observador excepcional el demandante ha confesado Io que notó en su esposa: «A los dos años aproximadamente de nuestra boda aparecieron los primeros síntomas de Ia enfermedad... Yo noté en ella dejadez, falta de atención a su persona, a los niños y a Ia casa, y entonces consulté a un médico, el de cabecera... Este dijo que no era asunto de su competencia y nos remitió a un psiquiatra. Estuvimos año y medio o dos años sin acudir a especialista en psiquiatría, pues que Ia familia de M se resistía a admitir que ésta padeciese de enfermedad mental, atribuyéndolo más bien a cierta debilidad general, consecuencia de los dos partos habidos con muy poca distancia y al tercer hijo que venía de camino; y así fuimos a Ia consulta del doctor JSP, el cual Ia sometió a tratamiento durante algún tiempo con resultado algo favorable en cuanto que M se recuperó físicamente pero mentalmente siguió igual. Al cabo de tres años y medio o cuatro de casados Uevó a M al doctor Z, psiquiatra, el cual practicó unos tests a Ia paciente y pasados unos días me llamó aparte para decirme que mi suegra había hablado con él y que parecía que el asunto de M no tenía importancia y que Io dejáramos estar... Al cabo de unos meses murió mi suegra; y entonces yo llevé a M al doctor Z de nuevo. Dicho doctor diagnosticó entonces una esquizofrenia y prescribió un tratamiento mediante electro6choks... Mi mujer mejoró ostensiblemente... Estuvo M dos años mejorando en cuanto a carácter... Apareció un nuevo brote; volvimos al doctor Z... La ha tratado hasta hace unos tres años... Últimamente fuimos al doctor DLB, de Madrid, el cual me dijo a mí que no cree o mejor que Ie costaba creer en un diagnóstico de esquizofrenia» (fols. 67v-68). La propia demandada ha reconocido que ha estado en78

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. Pages 91-115

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. Pages 117-136

III.—IN FACTO 9.—Exclusión de Ia prole por ambos esposos. Estimamos probada en autos Ia existencia de un pacto entre los cónyuges excluyente del «bonum prolis», por un período de tiempo que el esposo pretende ser de un año y Ia esposa de dos. En efecto; a) Existe Ia manifestación de los esposos sobre Ia existencia de este pacto al sacerdote don Tl en tiempo no sospechoso. La existencia de tal manifestación Ia consideramos probada por el testimonio del propio don Tl, a quien no dudamos de calificar de «testis qualificatus», por haber obtenido las noticias sobre Ia manifestación en cuestión en el ejercicio del ministerio. A él precisamente Ie estuvo encomendada Ia dirección del catecumenado de Ia esposa previo a su bautismo en Ia Iglesia Católica. El tenor de las manifestaciones del testigo es el siguiente: «Me consta que entre ambos esposos hubo un pacto de no tener hijos en un periodo.de tiempo; me consta por el testimonio de los propios interesados. Antes de casarse ya me constaba que Ia idea de ella era el no tener hijos en un período de tiempo. Después de Ia boda y antes de que surgieran los conflictos matrimoniales eUos mismos me confirmaron que previamente a Ia boda Ia esposa había exigido el evitar los hijos durante un espacio de tiempo, y que el esposo había aceptado, aunque no estaban de acuerdo en Ia duración de esta temporal evitación de Ia prole... DeI tema de los hijos me hablaron hacia Ia Semana Santa anterior al matrimonio. Calculo que el pacto pudo ocurrir unos dos meses antes, pero no puedo precisar con más detalle. También puedo añadir que el tema de los hijos se volvió a suscitar antes del aniversario de bodas». Y en otra declaración añade: «La esposa estaba advertida de las exigencias del matrimonio cristiano en Io que respecta al bonum prolis, si bien no Io estaba sobre Ia virtualidad invalidante de Ia exclusión, tema en el que no llegamos a profundizar». Aún en el supuesto de que el cah'ficativo de testigo cualificado no pudiera ser otorgado a dicho testigo, las cuali132

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. Pages 137-175

«traditio iuris perpetui» in corpus, atentando a Ia indisolubilidad matrimonial, mediante un contrato «ad tempus». a) En el caso presente el primer capítulo de nulidad alegado por el esposo es Ia incapacidad de Ia esposa para entablar o establecer unas relaciones interpersonales por las que pueda instaurarse y mantenerse Ia comunidad de vida y amor en Ia que consiste el matrimonio; por Io que, según el esposo, debiera considerársele como inhábil para Ia vida conyugal, por el mismo derecho natural, a tenor de Io dispuesto en el canon 1.081, § 1. TaI incapacidad en modo alguno puede suponerse en el común de las mujeres y deberá probarse. Ordinariamente será lógica consecuencia de anomalías psíquicas graves que lleven inseparablemente unidas tales limitaciones en el comportamiento de Ia persona que Ia inhabilitan para Ia vida de relaciones sociales y para Ia convivencia pacífica. En Ia más reciente jurisprudencia se admiten como causa de estas limitaciones, aparte de las más graves enfermedades psíquicas, como Ia esquizofrenia y diversos tipos de psicosis, otras de menor entidad, pero de funesta influencia en el orden de las relaciones interpersonales, como son las psicopatías más profundas, las histerias, ciertas especies de neurastenias, etc., existentes antes del matrimonio. Es un síntoma evidente de Ia ausencia de tales limitaciones el hecho comprobado de una vida conyugal pacífica sostenida por las partes durante un prolongado espacio de vida en común. b) El segundo capítulo de nulidad aducido es Ia falta de libertad en el esposo en Ia formación y manifestación del consentimiento. Tampoco tal falta de libertad debe presumirse cuando se trata de un contrayente adulto que lejos de presentarse como persona fácilmente influenciable ante estímulos venidos del exterior, se ha manifestado siempre como amigo de seguir sus propios impulsos; menos aún cuando se trata de actitudes tenazmente sostenidas durante años y que

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. Pages 177-206

III.—IN FACTO 11.—Las pruebas practicadas por Ia esposa actora han sido: Confesión en juicio de los litigantes y prueba testifical. El esposo demandado, sometido a Ia justicia del Tribunal, ha colaborado con el mismo respondiendo a las posiciones formuladas de contrario y por el PWo. señor Defensor del Vínculo, en su confesión judicial. Examinaremos detenidamente el resultado de estas pruebas, mas antes de entrar en materia, consideremos, a modo de prenotandos, algunas circunstancias personales de ambos esposos al unirse en matrimonio, que flotan a través de los Autos, arrojando una luz muy valiosa para penetrar en Ia realidad de los hechos que motivan esta causa: 12.—Prenotandos: A) V conoció, cuando contaba 65 años de edad, a M (fol. 30-5"), era viudo de EB '(fol. S), y tiene de ella cuatro hijos, tres varones y una hembra, llamada CC, en cuya casa vivía (fol. 31-6"). Antes de casarse con M, V comunicó su idea a los hijos, los cuales Ia aprobaron (fol. 31-7°), siempre que de este nuevo matrimonio no tuviera hijos, a fin de no promoverse líos en los bienes materiales del padre, de los cuales ellos se consideraban herederos (fol. 40-7a). Conforme con esto, V hizo Ia disposición de sus bienes a favor de los hijos, antes de Ia boda, reservándose una pensión mensual fija, y manifestó a M que contraería con Ia condición de no tener hijos (fol. 40-7*), y sin otro motivo especial que el de tener «una compañía en su vida bajo todos los aspectos» ífol. 30-5a). 13.—B) M conoció a V siendo soltera, de 40 años de edad y Maestra Nacional con destino en C3 (fol. 39-4a). Aunque 25 años mayor y con cuatro hijos ya casados, V era una buena proporción por su posición social y por no ser ya propicias ni frecuentes las ocasiones de matrimonio cuando una mujer llega a Ia citada edad sin haberse casado. El hizo disposición de sus bienes a favor de los hijos del primer matrimonio, antes de casarse con M, a quien manifestó que se casaría con Ia condición de no tener hijos, y después, ante Ia negativa de Ia mencionada de hacerlo con tal condición, por ser nulo, dijo «que los aceptaba si venían» ; pero en realidad, dice Ia actora, no cambió Ia dis186

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  • 

Article

Colectánea de Jurisprudencia Canónica. 1980, #12. Pages 207-233

19 de noviembre del citado año por Ia que «se concede a V por cada una de las caasas de sevicias y abandono malicioso del hogar, por parte de dicha esposa, Ia separación por tiempo indefinido, hasta que, a juicio del Ordinario, haya dado pruebas suficientes de cambio de conducta, manifestándose dispuesta a cumplir debidamente sus deberes de esposa cristiana y se deniega a Ia esposa Ia separación conyugal temporal de su esposo por Ia causa de sevicias de éste contra aquélla. Los cuatro hijos del matrimonio quedarán bajo Ia potestad y custodia del esposo, su padre, quien se esforzará en proporcionarles una esmerada educación y formación cívico-religiosa de acuerdo con su posición socio-económica». 3.—De dicha sentencia apeló en tiempo y forma Ia esposa, demandada y reconviniente, emplazándose al esposo, parte actora, reconvenida y apelada, para Ia litiscontestación, personándose legítimamente y fijándose Ia fórmula de dudas el día 30 de enero del año actual, y no habiendo propuesto prueba en esta segunda instancia ninguna de las partes, se declararon conclusos los autos el día 15 de febrero abriéndose el período de alegaciones, dentro del cual las partes propusieron sus respectivos escritos de alegatos o conclusiones, pasándose los autos a informe definitivo del Ilmo. Sr. Promotor de Justicia, el cual Io emitió con fecha 30 del pasado mes de septiembre. 4.—Resta, por tanto, que por el infrascrito Juez de apelación se dé autoritativamente sentencia a Ia cuestión planteada en Ia fórmula de dudas, que en su día quedó definitivamente redactada como sigue: «Si se ha de confirmar, o reformar, total o parcialmente Ia sentencia dictada en primera instancia por el Tribunal eclesiástico de León por Ia que se concede a don V Ia separación conyugal de su esposa doña M por cada una de las causas de sevicias y abandono malicioso del hogar por parte de dicha esposa, por tiempo indefinido y se deniega a Ia esposa Ia separación conyugal temporal de su esposo por Ia causa de sevicias de éste contra aquéUa».

See  •  Download  •  Details • 
Export ▼
 •  Add to my dossier Remove from my dossier  •